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El cabrito de Jadraque
Con una receta que tienen a gala los cocineros alcarreños de mantener
secreta, los hornos de Jadraque son especialistas en preparar el cabrito
de finas cartas y suaves hebras sobre anchas cazuelas de barro, adobado
con hojas de laurel, tomillo y un sí es no es de vinagre. Su paladeo
suavísimo, la presentación y el gusto que se prende al cerebro, hacen
volver a todos los viajeros que en Jadraque pararon a degustarlo. También
el cordero y por supuesto el cabrito se prepara con primor en otros
lugares de la Alcarria, como Cogolludo, la capital Guadalajara, Brihuega y
Sigüenza.
Los bizcochos borrachos
Los alcarreños son muy golosos. Con azúcar y vino se preparan,
emborrachándolos, unos pequeños bizcochos a los que sabían dar el toque
justo de empapado los viejos confiteros de la calle mayor de Guadalajara.
En Tendilla los suben de sabor con canela, y en todo caso son el elemento
gastronómico más típico de Guadalajara, sin que pueda decirse bien
rematado un viaje a esta tierra si no se lleva una caja de los dichos
dulces.
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Yemas de Sigüenza
Con la clásica fórmula de la yema de huevo y el azúcar, estos pequeños
dulces, muy intensos de sabor, se fabrican especialmente en Sigüenza,
donde han huido de la densidad del dulzor para adecuarse a la suavidad del
equilibrio del huevo dulce. Presentadas en papeles transparentes, su color
amarillo es inconfundible y siempre supone un detalle de recuerdo a
quienes se les cuenta el viaje a la Ciudad Mitrada.
Setas de Galve
Son las reinas del bosque, con su color anaranjado, o su suave sombrero,
puestas guisadas, o simplemente fritas sobre la sartén casi huérfana, los
níscalos, las setas de cardo, y algún boleto que otro que de vez en cuando
el otoño nos brinda, son los mejores frutos de la tierra, que en toda
Guadalajara, pero sobre todo en Galve, saben cocinar como en ninguna
parte. Hay que tener siempre cuidado y dejar a los auténticamente
entendidos en coger estos elementos que nos los coleccionen y pongan luego
en trance de ser comidos.
Variedades de miel
Por la abundancia de flores aromáticas, arroyos por doquier, y múltiples
colmenas, la tierra de Alcarria es productora de miel en grandes
cantidades, y en calidades únicas, hasta el punto de que ya tiene
reconocido su nombre con «apelación de origen». Los lugares donde con más
pureza y sabor se recoge la miel son Ruguilla, Peñalver, Moratilla de los
Meleros... pero en realidad de todos los pueblos de la comarca puede
hablarse bien en este sentido. Colores diversos (unas blancas puras, otras
transparentes con color de oro viejo, otras casi grises) y sabores también
muy variados conforman la oferta del producto rey de la Alcarria, la miel
de sus mil panales.
Truchas del Gallo
Aunque todos los ríos de curso rápido, altura notable y frías aguas
son productores en cantidad de truchas, especialmente el Gallo las tiene
acreditadas, y se ofrecen en suculentas preparaciones en los fogones de la
ciudad de Molina o en la Hospedería del barranco de la Hoz. Con jamón, con
pimientos, con patatas, acompañadas cuando se puede de cangrejos, siempre
es la trucha el elemento rey de la gastronomía molinesa. |